A huge collection of 3400+ free website templates JAR theme com WP themes and more at the biggest community-driven free web design site
Home / Mundo "A" / CONFLUENCIA DE LA CIENCIA CON LA ESPIRITUALIDAD 1ª part

CONFLUENCIA DE LA CIENCIA CON LA ESPIRITUALIDAD 1ª part

CONFLUENCIA DE LA CIENCIA CON LA ESPIRITUALIDAD

1ª parte

Por: Eves Reves

A lo Largo de siglos Ciencia y Espiritualidad han caminado en contraposición la una de la otra, esto, en gran parte, es consecuencia de errores históricos precedentes, más en la nueva etapa que se inicia la Humanidad precisa de un pensamiento nuevo que compatibilice a ambas en la manera de edificar un Hombre nuevo. En el presente las investigaciones científicas confluyen con la sabiduría perenne espiritual, y deben dotar ambas, al Hombre de esa Conciencia dentro del marco de un Universo Energético, que relegue el prepotente paradigma del materialismo imperante y la desprogramación de tantas erróneas creencias inculcadas que nos inhiben en cambiar los paradigmas vigentes.

dibujo-22

En el largo proceso de la existencia del Hombre sobre la Tierra, aun dando por válida la teoría de la evolutiva, y la inserción, en la forma que fuese, de la conciencia en el Hombre, cabe distinguir, que en ese tránsito, se aprecian distintas etapas evolutivas: así podríamos muy bien establecer que, en el primer y más largo periodo, este discurre en pos de desarrollar estrictamente lo biológico de la especie, es decir la condición física del Hombre.

Quedan amplias dudas si ese Hombre llegó a cuajar después en alguna otra cultura evolucionada, pues se especula sobre Atlántida, Lemurias, etc. Más lo cierto es que, en el periodo temporal que nos es más cercano, en los 6 a 8.000 últimos años, se desarrolla lo que podríamos denominar una etapa centrada en los aspectos sociales y culturales, en lo identitario de los pueblos y su cultivo intelectual, que cada vez les provee de una mayor proyección de progreso dentro de ese marco; en ella, no obstante, surgen grandes avatares con atisbos de alumbrar la conciencia emergente del Hombre: Hermes Trismegisto, Krisna, Buda, Cristo, etc. Presumiblemente en la actualidad estamos en los albores de emprender un periodo, que no sólo es nuevo y continuador del Renacimiento del siglo XV de la Historia, sino en este más amplio y trascendente devenir del Mundo y del Hombre.

Este periodo, enmarcado en lo podríamos denominar de la “Conciencia” abre las puertas a que se dé un salto cuántico en la evolución de la especie Humana. Esta transición, vital para que la fuerza energética de la consciencia se

instale en el fluir humano, posibilitará el acelerón de crecimiento evolutivo de la especie, si la inconsciencia mayor, la desidia e inanición no da al traste con ello.

El enorme y revolucionario desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, del último siglo, nos están abriendo paso a implementar nuevos paradigmas de pensamientos en lo referente a la Conciencia Humana y a los procesos que rigen la vida toda, y en cómo operan y funciona la mente, el cuerpo y el ser humano en conjunto. Los experimentos rigurosos y certeros, y los descubrimientos emergentes están en línea de revolucionar los parámetros del pensamiento y del futuro de la Humanidad. Habilitan estos descubrimientos, con el aval de la sabiduría milenaria espiritual, la capacidad de comprensión de una masa crítica que pueda atraer el reinado de la “Conciencia Consciente” como baluarte principal y la proyección de una realidad de Unicidad en el Todo, y con todo en el Bien y Amor común.

Las investigaciones abiertas por la físicas cuántica, seguidas por otras disciplinas científicas, alumbran como el funcionamiento de la mente humana, la conciencia, así como el sistema nervioso y el ADN genético crean una visión más amplia y profunda con la cual renace y debe germinar una relación de coherencia entre nuestra parte biológica, psicológica y mental que se vincula con un campo mayor, no local de energía consciente. Quiere esto decir que la conciencia individual, que descubriremos en nosotros encuentra su conexión común a todos los demás y a la vez, unida a todo ese campo mayor, que podríamos denominar Gran Mente, Conciencia Superior o Dios puede y debe operar dentro de esa coherencia de ser.

Al adentrarnos en el, aún desconocido, terreno de la ciencia cuántica es preciso definir el diferente punto de arranque de la física anterior de Newton respecto de la actual Cuántica.

Destacar que la base, que posibilita resultados tan revolucionarios y contrapuestos, está en que la antigua estudiaba los fenómenos físicos experimentando a partir del átomo, la parte más diminuta que podía establecerse de la materia en aquel entonces, esto les lleva a conceptuar que todo obedecía a un mecanicismo tangible y material y solo aplicable a las cosas físicas; la ciencia actual en cambio, ya desde Einstein, tuvo la posibilidad de profundizar, experimentar y descubrir divisiones subatómica de la materia mucho más pequeñas: el quantum y los fotones. Con esto se pasó de operar desde lo macro a poder hacerlo desde lo micro.

El quantum (concepto que da nombre a la física “cuántica”) junto con sus partículas los fotones son las partículas más pequeña a que se ha podido acceder y estos elementos constituye la luz. “TODO ES LUZ”. Del mismo modo, se descubre que “Todo”, en el nivel de las partículas elementales, es energía. Lo que sentimos como materia no es otra cosa que energía de luz condensada.

Las partículas y las antipartículas dan lugar a irradiación de energía o energía radiante y a la pura energía. Todo el proceso confrontación de partículas y antipartículas habilita la creación y la destrucción. La ciencia deja claro que energía y materia son los dos polos de la misma sustancia esencial y universal que es esa luz pura y radiante.

El Hombre, también es un sistema de energía en vibración permanente y radiación continua. Todas las moléculas de hay en cualquier tipo de materia vibra, todo está en vibración permanente. Así el cuerpo humano dispone de vibraciones energéticas del rango electromagnético, que no son otra cosa, que ondas de frecuencia y amplitud variable, que según nuestro estado emocional y anímico, no sólo podemos sentir en distinta forma, sino que podemos emitir fuera de nosotros o bien recibir de fuera y absorber la información que nos llegue de lejos de nosotros.

Mediante descubrimientos científicos del carácter energético se ha demostrado que las moléculas vibran al unísono todas ellas y se comportan como una sola gran molécula, pudiéndose establecer un patrón energético coherente y único.

Esta es una clave que certifica que el Hombre es un entramado cuántico que tiene la capacidad de conectarse e interactuar con el Universo.

Esta propiedad demostrada tiene implicaciones muy provechosas en distintos ámbito, como en el de la salud física, que habilita la “CURACIÓN CUÁNTICA”, en el cual a través de instrumentos externos aplicados en las terapias pueden sanar el cuerpo; también es terapéutica la interacción emocional y mental interna para la salud, pues el equilibrio, bienestar y salud dependen de la calidad interna de recepción y emisión de dicha señal.

Si, pongamos por caso, en nuestro entorno se manifiestan estados positivos de armonía, bien a través de la práctica de la meditación, de las actitudes y de los pensamientos positivos o de fomentar emociones y sentimientos adecuados entraremos en buena sintonía con vibración sutiles nos proveerán de estados de salud y bienestar equilibrados.

Uno de los descubrimientos más relevantes de la nueva ciencia son “LAS PROPIEDADES HOLOGRÁFICAS”. Estas argumentan que el campo energético, que es todo lo existente, es holográfico. Con ello se afirma y demuestra que “el todo”, la información toda, está en cada una de las partes que componen ese todo. De manera que si fragmentamos ese todo en infinitas divisiones y subdivisiones cada una de esos trozos, por ínfimos que sean contiene toda la información que contenía ese todo original. Las implicaciones que se derivan de este descubrimiento, a poco que lo meditemos, son tremendamente rupturista con los paradigmas asentados. Pues nos dice cómo estamos vinculados con cada una de las otras partes, así como con el todo poderoso original. ¿No demuestra esto que si hay ese Dios o Conciencia Total, nosotros somos depositarios de esa misma información y esencia Todo? ¿No refleja que todos los humanos estamos unido en esa cualidad común? ¿No corrobora esa verdad clásica y espiritual que reza “descubre la verdad dentro de ti”; todo está dentro de ti? ¿No habilita este principio al reconocimiento de un almacén de información, disco duro o Conciencia Colectiva al que se puede acceder desde una conciencia de observador libre y desacondicionado de taras, creencias y manejos externos?

Enlaza este descubrimiento de la holografía con el de los “Campos morfo genéticos” de Rupert Sheldrake en cuanto que ambos demuestran como toda la humanidad estamos unidos ineludiblemente.

Este insigne científico demostró con múltiples ensayos como cada especie está entretejida en una red o campo común, de forma que lo que le pasa a un miembro de la especie, acontece, sucede o repercute en toda la especie que le es afín. ¿No rompe este descubrimiento con la tesis y paradigma de la competitividad, como modelo de crecimiento, y que debemos ir hacia la cooperación y colaboración que nos une con los otros afines?

Con lo visto hasta ahora, podemos afirmar que el Hombre contiene un patrón holográfico que trasciende el paradigma estrecho de energía física y material, por el más amplio y auténtico de la energía de la “CONCIENCIA”, información o conocimiento mayor.

Más como vimos más arriba la realidad cuántica no es objetiva en sí misma, pues aunque dispone de esa parte integrante en ella que es la conciencia, su determinación depende de otro protagonista por dilucidar, como es el observador. Esta disyuntiva nos lleva a uno de los experimentos más difundidos hoy día de la física cuántica por su enorme transcendencia y es el de la doble rendija.

Con este experimento se demuestra como al proyectarse partículas u ondas a través de esas rendijas estas se manifiestan como ondas o partículas en base a la intención del observador.

Se destaca como el observador es el protagonista activo en conformar y proyectar la realidad que se manifestará y no las leyes mecanicistas precedentes. Participamos de un mundo cuántico que cambia de estado de acuerdo a la observación de lo que vemos y deseamos crear en nuestras vidas y en el mundo. Esta propiedad dinámica cuántica de la existencia está determinada por la intención del observador, y es un pilar clave para comprender y determinar entre la concepción material y la de la conciencia, que promueve una nueva noción de nosotros mismos. Si el observador en el acto de observar lo hace desde la consciencia esta propiedad de la conciencia de co- crear repercutirá en proyecta tanto en lo individual como en lo colectivo un futuro acorde con las condiciones sanas de nuestro Ser.

A esta propiedad cuántica cabe agregar otra, igualmente demostrada, en que el perceptor (el sujeto) y la fuente de emisión (el objeto) establecen una “relación de resonancia” que permite que la información sea la adecuada a quien la recibe. Lo cual quiere decir que cada uno de nosotros recibimos la información que nos corresponde o que podemos entender de acuerdo a nuestro grado de comprensión y asimilación consciente.

Uno de los aspectos cruciales para comprender filosóficamente la dinámica cuántica es responder a la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que mantiene a la luz “condensada” en materia? Parece evidente que los procesos cuánticos no son, por sí solos, capaces de mantener la continuidad de la luz en materia. Una de las explicaciones la dio uno de los padres de la física cuántica, Max Planck, al declarar que detrás de la realidad física debe existir una “mente consciente” que le permita existir. Entonces, detrás de este gigantesco universo debe existir también una gigantesca mente consciente que le da vida y le permite existir materialmente.

Como decía el genial escritor Jorge Luis Borges: “Somos pensamientos en lamente de un gigante”.

La idea de la “interconexión existente de todo” y de ese inmenso “campo de energía” es tan nueva en la ciencia que aún la ciencia no se ha pronunciado en ponerle un nombre en común.

Investigadores como Karl Pribam lo llaman “El Holograma Cuántico”, Edgar Mitchell lo nomina “La Mente de la Naturaleza”, y otros, como por ejemplo Stephen Hawking, lo definen como la “La Mente de Dios”.

Continuará…

Eves

Check Also

La Ciencia Mágica por Ray Niebla

 La Ciencia Mágica “todo cuerpo o partícula permanece en reposo o en movimiento rectilíneo uniforme, …

Uso de cookies

PrimacíaTV.es utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR